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martes, 29 de mayo de 2012

Amusementive Crime


Amusementive Crime


The countdown





Capitulo I: El inicio de la pesadilla



— ¿Qué fue lo que paso?—  preguntó un hombre de estatura baja quien portaba un elegante impermeable de terciopelo color crema, quién con una linterna iluminaba el delicado rostro de la condenada, una hermosa mujer de dorados cabellos y mirada de cielo

—Un respiro— dijo sin vacilar

— ¿A qué se refiere?

—Espere diez años este día señor, el día de mi absoluta libertad, llegó de manera inesperada y sorpresiva pero créame cuando le digo que yo no maté a Gallagheri sin embargo su muerte me llena de alegría

— ¿Cómo puede ser tan cínica? ¿No vé que una persona acaba de perder la vida? Además usted sólo sabe hacer falsas acusaciones

—No señor usted está equivocado, no ha muerto una persona, ha muerto un demonio y no soy una mentirosa ahora el mundo es mejor porque las plagas han partido al infierno.

— Es que bueno usted me está diciendo tonterías ¿Cómo es posible que de quién me habla pueda ser tal cosa?

— ¿No lo entiende verdad? Ya le dije que eran demonios y lo digo literalmente, pero de una clase muy diferente, no de los que roban almas ni te devoran de un bocado, era mucho peor que eso, y dicen que las apariencias son engañosas





Lluvia: un montón de agua que cae del cielo, concretamente de las nubes y personalmente odiaba porque hacía que se cayera su maquillaje rojo, blanco y negro, lo usaba para que nadie la reconociera y pudiera abusar de ella, ya había aprendido la lección hace mucho tiempo con esa  mujer que la devoraba con la mirada cada vez que la veía y al que no le guardaba ni media pizca de respeto, sólo la veía como la dueña de la carpa, quien al principio era sólo malvada pero poco después de un accidente, su mente se atrofió y empezaron los tiempos realmente negros para la muchacha. Estaba enferma y desgraciadamente ella era su enfermedad y nunca encontró encontraba la cura.

¿Su Nombre? Ashlia Sáez, pero todos le decían “Jo” porque cuando su rostro se viste de esos tres colores es mejor conocida como “La Joker, respaldada por las ropas brillantes y extravagantes que lucía en sus presentaciones. Su sueño de vida siempre fue ser una bailarina, no delicada ni ingenua e inocente simplemente deseaba ser la mejor.

Pero cuando su Francesca falleció el mundo que con cariño inicial conoció se destruyó cual cristal choca en el piso destruyéndose en minúsculas partículas que hoy representan el tamaño de la felicidad en su alma, es decir casi inexistente

Todo empezó hace años cuando tenía catorce y se encontraba cursando el segundo año de secundaria, el día en que fue llamada de sorpresa a la dirección, cosa que tanto a ella misma como a los demás debido a su intachable recorrido en la escuela no había duda de que era la mejor y todos coincidían que gracias a su excelencia académica pronto recibiría una invitación a formar parte del alumnado de una de las más prestigiosos colegios del mundo.

Siempre alegre, era una luz que se podía notar hasta en el sitio más remoto, su increíble y positiva personalidad la hizo acreedora del apodo “Rayito”

Además desde pequeña una especie de luz de tono anaranjado la cubría por completo, claro esto sólo ella podía percibir y sobre su cabeza un espíritu se posaba, parecía una de esas increíblemente bellas ninfas que tanto mencionaban las leyendas griegas.

―Ashlia, te llaman en la oficina de la directora―señaló la señorita Méndez, segunda al mando y mejor amiga de la ya nombrada, quién con gestos de preocupación y tristeza ingresó al salón con una papeleta en la mano izquierda.

―Si claro ya voy

La sonrisa en su rostro podría ser fácilmente una obra de arte, era extraordinaria e inocente, una combinación fatal. Nada iba arruinar su día.

Salió del aula y dando varios pasos después subió una escalera hasta llegar a la segunda planta, a mano derecha se hallaba el destino recibido.



Pero algo extraño pasó, sintió un enorme temor y rabia al ver a esa mujer que la acompañaba, era muy alta de tez blanca, ojos marrones y muy abundante cabellera negra, algo podía notar en el aura que lo rodeaba que era del tipo en el que nunca debías de confiar, no entendió nada de lo que ellas dos hablaban, el idioma que utilizaban no lo comprendía aunque según sus propias deducciones podría ser sueco o quizás alemán, segura para nada estaba. Un error la hizo dar un paso atrás y pisar lo que parecía un juguete inflable lo que causó ruido y advirtió a quienes en la habitación se encontraban.



―Sáez entra por favor―instruyó la avejentada mujer con fría actitud rodeando el cuello de la muchacha atrayéndola al individuo que tenía al frente

― ¿Mando a llamarme Señora Greco?

―Sí, escúchame te tengo terribles noticias, tu tía ha muerto en un accidente en la autopista cuando veía para acá, al parecer un tráiler la sacó del camino y la llevó hacia un barranco, por la gravedad de la caída no se salvó

Después de oír “Tu tía ha muerto” lo demás sólo eran múltiples telarañas tejiéndose en su cabeza que cada vez le nublaban más el juicio, aquel rayo de cegadora luz que se creía inapagable en pocos segundos dio muestras de que se había fundido para no volver a prender jamás.

― ¡No! ¡No puede ser dígame que es una broma señora por favor!

―Lo lamento es verdad, mira esta es doña Emilé Gallagheri, ella es la encargada del orfanato de la ciudad, lo siento Ashlia pero te has quedado sin familiares y sin nadie que cuide de ti así que a partir de ahora estás bajo custodia del estado

Con una descarada sonrisa tomó el brazo de la jovencita retirándola del lado de la directora y llevándola al suyo

― ¡Oiga suélteme!

 ―Escúcheme señorita ahora yo soy su tutora legal así que te pido total obediencia― respondió con brusquedad torciéndole un poco la extremidad

― ¡No me importa si es la mismísima reina de Inglaterra usted no puede llevarme ni puede obligarme a hacer su santa voluntad, siempre he sido muy paciente y  a quienes merecen el respeto con todo gusto se los ofrezco pero a usted jamás se lo daría

Sumamente enojada Emilé propinó una bofetada a su agresora quien sin dudar se la devolvió, una estúpida guerra de golpes que casi inmediatamente Adriana Greco detuvo

― ¡Ambas son un completo desastre! ¡Ashlia tu irás al orfanato no tienes ninguna opción! Y usted señora Gallagheri más vale que trate bien a esta joven, cada mes iré a visitarla para ver que todo esté en perfecto estado y ahora no es por correrlas pero deben irse antes de que los estudiantes salgan, no quiero que anden preguntando acerca de esto. Dicho esto salieron del cubículo de oficina.

Por más que Ashlia gritaba y rogaba que no se la llevaran nada pudo hacer para evitarlo, aquella misteriosa y perturbadora fémina era su dueña literalmente la llevó de la mano hasta la salida donde esperaba un coche antiguo la subieron y el chofer empezó a conducir varios kilómetros hasta una desconocida desviación donde a lo lejos se divisaba una mansión estilo gótico que era cubierta con una especie de...¿carpa? no sabía que era ese lugar pero sabía que empezaría una verdadera pesadilla pues ese espíritu tan alegre y fresco que su cuerpo siempre poseía sonriente fue lentamente consumiéndose, perdiendo su anaranjado brillo y marchitándose como veneno en flor.